El BCRA superó los USD 6.100 millones a lo largo del año
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó una serie de 70 jornadas seguidas adquiriendo dólares en el mercado oficial, tanto mediante transacciones directas como a través de operaciones en bloque con empresas y organismos. Este lunes sumó USD 131 millones, de modo que el total acumulado en el año supera los 6.100 millones de dólares.
Desde la puesta en marcha del nuevo esquema monetario en enero de 2026, la entidad monetaria incorporó USD 6.151 millones, cifra que ya representa más de la mitad del objetivo anual para 2026. En abril, el ritmo de compras se aceleró en comparación con los meses anteriores: en la última semana se sumaron 595 millones de dólares.
El Banco Central ya logró el 61% de la meta anual de adquisiciones de divisas. Sin embargo, la acumulación de reservas internacionales se vio afectada por los pagos de deuda realizados por el Tesoro, que obtuvo parte de los dólares a través del propio Banco Central, lo cual moderó el crecimiento neto de los activos en moneda extranjera.
Para mantener el ritmo comprador, la entidad emitió pesos sin utilizar mecanismos de esterilización, mientras que el Tesoro implementó la colocación de títulos en moneda local con el fin de absorber liquidez y evitar un incremento en la expansión monetaria, buscando así contener eventuales presiones sobre el tipo de cambio y la inflación.
Proyecciones oficiales indican que, acorde con la demanda de pesos y la oferta de divisas, el saldo neto de compras podría ubicarse entre 10.000 y 17.000 millones de dólares en 2026. El titular del BCRA, Santiago Bausili, señaló que estos factores serán determinantes para el resultado final.
Al finalizar la última jornada, las reservas internacionales alcanzaron los USD 45.747 millones, con una caída diaria de 44 millones de dólares. En febrero, el stock llegó a USD 46.905 millones, el nivel más alto desde 2018 y el máximo en la gestión actual. Los movimientos recientes se explican tanto por pagos de deuda en divisas como por variaciones en la valuación de activos, como el oro y los bonos, en un entorno internacional volátil.
