El Banco Central reveló que los argentinos mantienen cerca de USD 250.000 millones al margen del circuito formal, una cifra superada solo por Rusia. El Plan del Gobierno para sacar esos billetes del colchón
Argentina es el segundo país del mundo con mayor cantidad de dólares fuera del circuito legal, un fenómeno que la distingue a nivel global por el volumen de divisas que permanecen fuera del sistema financiero formal. Es por ello que el ministro de Economía, Luis Caputo, apunta a que la Ley de Inocencia Fiscal propicie que los argentinos saquen sus billetes verdes del colchón y que sea este el mecanismo que ayude a impulsar la reactivación económica durante este año.
Según datos presentados por Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Argentina figura en el segundo puesto global en cuanto a efectivo y depósitos fuera del sistema financiero local, solo por detrás de Rusia. La suma alcanza aproximadamente USD 250.000 millones, un monto que supera a potencias económicas como Alemania, Reino Unido, Francia e Italia.
La presentación de Werning en el Kick Off Anual Inviu, el 5 de marzo de 2026, destaca que este comportamiento coloca a la economía argentina en una situación particular dentro del escenario internacional. El gráfico comparativo, basado en datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), muestra que solo Rusia registra cifras superiores a las de Argentina, con un total cercano a los USD 400.000 millones de su sistema bancario. Naciones como Alemania, Reino Unido, Francia e Italia presentan niveles sensiblemente inferiores, ubicándose entre USD 100.000 y USD 200.000 millones.

La decisión de los ahorristas argentinos de mantener por años los fondos fuera del circuito bancario responde a múltiples factores, entre ellos la volatilidad macroeconómica, la desconfianza en las instituciones y la preferencia histórica por el dólar como resguardo de valor. Pero sobre todo a que muchos de esos dólares se compraron en el mercado informal durante los años de cepo cambiario para personas humanas.
Frente a ello, y ante el cambio de composición en el Congreso, el Gobierno impulsó durante las sesiones extraordinarias el tratamiento del proyecto de Inocencia Fiscal, a los fines de darle garantías a los contribuyentes de que, si sacan los dólares del colchón, no van a ser perseguidos ante un eventual cambio de gestión. Luego de su aprobación, y una vez que se avanzó con la reglamentación que necesitaban los bancos para no solicitar documentación a los clientes sobre el origen de los fondos, Caputo redobló la apuesta y dio la posibilidad de que se canalicen por sociedades de bolsa (ALyCs), fondos comunes y billeteras cripto. En sus palabras, los “puso a competir”.
