Familiares dieron a conocer la muerte de su ser querido, quien sufrió convulsiones antes de ser trasladado de emergencia a un hospital
Un joven, de 17 años, murió tras sufrir un derrame cerebral supuestamente ocasionado por un “chupetón” de su pareja, lo que ha puesto en duda el nivel de peligrosidad que supone esta apasionada muestra de afecto, que ha cobrado popularidad entre jóvenes mexicanos.
Familiares dieron a conocer, a medios de comunicación, que el joven presentó convulsiones momentos antes de ser trasladado de emergencias, a un centro de salud, donde perdió la vida a causa de un trombo que llegó a su cerebro.
Medios locales informaron que la succión del cuello afectó a una de sus arterias, lo que derivó en la formación de un coágulo, que finalmente culminó en la trágica muerte cerebrovascular.
Los riesgos de recibir un “chupetón” en el cuello
Las sugilaciones, mejor conocidas como “chupetones”, son lesiones en la piel generadas por una intensa succión con la boca. Además del cuello, que es la región más común, también pueden aparecer en otras partes del cuerpo de los enamorados y amantes, quienes podrían pensar dos veces antes de realizarlas tras conocer sus consecuencias de salud.
Medios especializados explican que los “chupetones” ocurren cuando los capilares se rompen en áreas blandas del cuerpo. Los capilares, situadas debajo de la piel, se rompen tras una excesiva presión y dejan a su paso un morteón. En este sentido, jóvenes y adultos que se expongan a este tipo de traumatismo puede dañar el interior de tus vasos sanguíneos y derivar en coágulos.
¿Por qué los coágulos sanguíneos son peligrosos?
Organizaciones de la salud advierten que los coágulos de sangre obstruyen el el flujo sanguíneo normal y, en caso de desprenderse, puede obstruir órganos vitales como los pulmones, el cerebro o el corazón. Sin embargo, la detección temprana de coágulos de sangre y trombosis pueden prevenir complicaciones irreversibles y hasta salvarte la vida.
Además, tener malos hábitos del cuando de tu salud o afecciones médicas pueden aumentar el riesgo de desarrollar un coágulo sanguíneo, principalmente si padeces obesidad, condiciones hormonales, lesiones, traumas o antecedentes familiares.
