Tras casi dos décadas de proceso judicial, el ex funcionario K quedó preso en Ezeiza luego de que la Corte rechazara su último recurso. Comenzará a cumplir su pena de cuatro años y medios de cárcel
Este miércoles quedó detenido el ex funcionario kirchnerista Claudio Uberti. Pasará a cumplir la condena de cuatro años y seis meses de prisión efectiva por su participación en el caso de la valija con 790.550 dólares, que ingresó al país en agosto de 2007 el empresario venezolano Guido Antonini Wilson.
Uberti fue alojado en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, por orden del Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1. La detención fue dispuesta por la Jueza Sabrina Namer, luego de que la Corte Suprema de Justicia dejara firme, este martes, la sentencia condenatoria al rechazar el último recurso extraordinario presentado por la defensa del ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI). La orden de captura fue ejecutada por la Policía Federal.
La decisión del Máximo Tribunal, firmada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, desestimó el planteo defensivo del ex funcionario por incumplimientos formales. Con ese rechazo, la condena dictada en las instancias anteriores quedó firme y habilitó la ejecución inmediata de la pena de prisión.
Uberti, de 68 años, había sido condenado como coautor del delito de contrabando de importación de divisas agravado, por la intervención de dos o más personas y por su condición de funcionario público, en grado de tentativa. Nunca había estado detenido en esta causa.
El mismo criterio formal fue aplicado por la Corte para rechazar los recursos de otros ex funcionarios aduaneros, también condenados en el expediente a penas menores -entre diez meses y un año de prisión en suspenso- por encubrimiento de contrabando agravado.
La causa, que ahora llevó a Uberti a la cárcel, se remonta a la madrugada del 4 de agosto de 2007, cuando un vuelo privado de la empresa Royal Class aterrizó en el Aeroparque Jorge Newbery procedente de Venezuela. La aeronave había sido contratada por Energía Argentina S.A. (ENARSA), en el marco de gestiones vinculadas a acuerdos energéticos bilaterales.
Entre los pasajeros se encontraban Uberti; su secretaria privada, Victoria Bereziuk; el entonces presidente de ENARSA, Exequiel Omar Espinosa; y el empresario venezolano Antonini Wilson. También viajaban hombres de negocios vinculados a la petrolera estatal venezolana PDVSA.
Durante el control aduanero, una maleta que no había pasado por el escáner despertó sospechas. Fue la agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria María de Luján Telpuk quien insistió en revisar el equipaje, tras advertir la presencia de numerosos objetos rectangulares en la pantalla. Ante la consulta, Antonini Wilson respondió que llevaba “libros y unos papelitos”. Al abrir la valija se encontraron billetes de dólares estadounidenses.
En un primer momento, el empresario aseguró que se trataba de unos 60 mil dólares. Sin embargo, el conteo posterior determinó que el monto ascendía a 790.550 dólares, en billetes de baja denominación, usados y sin faja bancaria.
El dinero fue incautado y posteriormente destinado a jardines de infantes de zonas vulnerables. Antonini Wilson participó ese mismo día de un acto en la Casa Rosada y luego regresó a Estados Unidos. Nunca se presentó ante la Justicia argentina ni retiró el dinero. Los pedidos de extradición formulados por la Argentina no prosperaron.
El episodio tuvo derivaciones internacionales. En Estados Unidos, Antonini Wilson colaboró con el FBI y declaró que el dinero estaba destinado a la campaña presidencial de Cristina Fernández de Kirchner. En Miami, la Justicia Federal estadounidense condenó a tres ciudadanos venezolanos y a un uruguayo acusados de actuar como agentes encubiertos del gobierno de Hugo Chávez, para intentar comprar el silencio del empresario.
En la Argentina, la causa atravesó casi dos décadas de trámite. Uberti fue inicialmente indagado y luego beneficiado con una falta de mérito, y el expediente estuvo cerca cerrarse por prescripción. Sin embargo, la investigación se reactivó cuando se imputó también al entonces ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y al ex titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, lo que extendió los plazos procesales por tratarse de ex funcionarios públicos.
En diciembre de 2018, el Juez en lo Penal Económico Pablo Yadarola dictó un procesamiento de más de 500 páginas que impulsó el caso hacia el Juicio Oral. El debate se realizó en 2023 ante el Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1, que condenó a Uberti a cuatro años y medio de prisión efectiva y absolvió a De Vido y a Echegaray.
En noviembre de 2024, la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal ratificó la resolución. En ese fallo, los camaristas sostuvieron que la integración probatoria para atribuir responsabilidad a Uberti “no padece de arbitrariedad o parcialidad” y que existía un cuadro indiciario “de peso cargoso indudable”. Según Casación, el hecho no se limitó al intento de ingreso de la valija con dinero, sino que formó parte de un entramado destinado a frustrar el ejercicio de los controles aduaneros.
Con la reciente decisión de la Corte y su alojamiento en la cárcel federal de Ezeiza, comenzó la ejecución de la condena en una causa que marcó uno de los episodios judiciales más resonantes de los últimos veinte años. Uberti estuvo al frente del OCCOVI, entre 2003 y 2007, bajo la órbita del Ministerio de Planificación Federal encabezado entonces por De Vido.
